Proponemos la realización de una ruta que dará comienzo al atardecer para observar los cambios que se producen en el bosque a medida que cae la noche e ir en búsqueda de la fauna nocturna. A lo largo del camino, contemplaremos y escucharemos cómo la fauna silvestre va cambiando con la llegada de la noche, y cómo, mientras las aves diurnas dejan de entonar su canto, los murciélagos salen a buscar insectos con los que alimentarse y otras aves adaptadas a la noche se activan en busca de alimento. Una jornada pensada para amplificar nuestros sentidos que poco a poco se irán adaptando a la oscuridad y al silencio nocturno, en la que nos adentraremos en el paraje del arroyo de la Celada, junto a la aldea de Mesones.
