Un paisaje teñido de rojo nos acompañará durante esta ruta por el Cañón de Talayuelas. Sus paredes y formaciones de arenisca, conocidas como rodeno, nos permitirán descubrir cómo la geología puede transformar por completo el aspecto de un territorio. A medida que avancemos observaremos cómo el tipo de roca influye en el bosque y en las formas del relieve, pero también en la manera en que las personas han utilizado tradicionalmente este entorno.
Naturaleza, geología y patrimonio se unen en un recorrido lleno de rincones desde los que aprender a interpretar el paisaje.
