Revista Medio Ambiente
Revista Medio Ambiente Castilla-La Mancha
La Revista Medio Ambiente Castilla-La Mancha es una publicación gratuita editada por la Consejería de Desarrollo Sostenible.

La truficultura

como fuente de vida, economía y desarrollo
Colaboración Especial
12 de Enero de 2026
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Jornada de recolección de trufa negra con ayuda de perros en el municipio de Lagunaseca.
Jornada de recolección de trufa negra con ayuda de perros en el municipio de Lagunaseca.

Cuando hablamos de truficultura la mente nos toma la delantera y evoca la imagen de esa bola negra que, recién salida de la tierra con la ayuda del perro, vale su peso en oro. La trufa negra, Tubber melanosporum, tradicionalmente ha sido un aprovechamiento forestal que, en la comarca de la Serranía Alta de Cuenca y Alto Tajo, al igual que en otras zonas peninsulares, ha supuesto una buena fuente de ingresos complementarios a las rentas familiares. Responde al aprovisionamiento de alimentos y agua que, según la costumbre, el ser humano ha venido realizando de la naturaleza. En realidad, y si conseguimos abrir la mente, nos daremos cuenta de que los Servicios de los Ecosistemas recogen un concepto más amplio, que engloba elementos de regulación, socioculturales y los ya socialmente interiorizados de fuente de recursos. El desarrollo de la trufa en España arranca en la década de los 80, teniendo pleno auge e implantación como sistema de producción ya a finales de los 90 y principios de los 2000.

Desde el equipo de Fundación Global Nature, gracias al proyecto RECONECTA, y a raíz de profundizar la relación con los municipios de la Serranía de Cuenca, nace el interés de los productores de entender cuál es el aporte que puede tener la truficultura a la biodiversidad. La tendencia en esos pueblos escasamente poblados y con elevada altitud, donde las condiciones para la ganadería son muy duras, la agricultura pasa a ser testimonial debido a las fuertes heladas y el empobrecimiento de suelos; apenas se genera economía más allá de la derivada del turismo. Sin embargo, ha nacido una fuerte tendencia a reconvertir terrenos yermos, eriales e improductivos atendiendo al uso del suelo, en plantaciones micorrizadas de trufa negra. Económicamente, y aun considerando la fuerte inversión inicial y su tardía amortización, se trata de inversiones rentables generando importantes beneficios económicos mantenidos en el tiempo. Ahora bien, hay dudas:

  • ¿Qué pasa con la biodiversidad?

  • ¿Modificar la cobertura vegetal de esos amplios espacios abiertos, con vegetación herbácea y el poco aprovechamiento actual por la ausencia de ganado en nuestros montes, por unos bosques artificiales y generalmente monoespecíficos que claramente se enfocan en la producción genera una pérdida o ganancia de biodiversidad neta?

  • ¿Compensa esa rentabilidad económica una posible pérdida ambiental?

  • ¿Además de una rentabilidad económica hay cifras reales de ganancia de naturaleza?

Aquí parece necesario introducir el concepto de adicionalidad en la naturaleza, y para simplificar la idea, partimos de que la adicionalidad o ganancia de naturaleza es consecuencia de una acción directa en el manejo de una superficie concreta. En pocas palabras, la gran pregunta sería: ¿si reconvertimos eriales en plantaciones arbóreas ganamos o perdemos naturaleza?

Explorando la figura de la Custodia del Territorio

Para analizar esta disyuntiva, los técnicos de la fundación visitamos varias veces la comarca tratando de empaparnos de su funcionamiento social, ecológico y económico, y decidimos trabajar mediante la figura de la Custodia del Territorio. La propuesta de trabajo de la que partimos fue “vamos a analizar cómo la naturaleza cambia en vuestro terreno y, además de poner cifras de biodiversidad sobre la mesa, os apoyaremos en valorizar esa posible contribución medioambiental desarrollando el tejido productivo asociado a la trufa en la comarca y que ponga de manifiesto una posible ganancia neta de biodiversidad”.

Resultó sencillo empezar a profundizar en las dos líneas ya que la propuesta se recibió como un compartir inquietudes y objetivos: vamos a entender la ecología del cambio y desarrollar el sector en la comarca.

Para determinar la posible adicionalidad de biodiversidad se realizó una primera caracterización en primavera y octubre de la presencia de invertebrados, flora y aves asociadas a parcelas en producción trufera y sistemas seminaturales como lo son los eriales. También, y como referencia, se ha muestreado la zona de ecotono entre un bosque natural mixto con dominancia de quercineas y la zona de cultivos. Para conseguirlo, se ejecutó la metodología desarrollada por Fundación Global Nature para el cálculo de las ganancias de biodiversidad en paisajes agrícolas (Fundación Global Nature, S/A)1.

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Comparativa entre el valor ecológico de Ordenes, de invertebrados del suelo, en cada una de las parcelas en estudio. Arriba, los resultados de primavera y abajo, los resultados de otoño. Elaboración propia.
Comparativa entre el valor ecológico de Ordenes, de invertebrados del suelo, en cada una de las parcelas en estudio. Arriba, los resultados de primavera y abajo, los resultados de otoño. Elaboración propia.

Los invertebrados del suelo (aquellos que están se encuentra dentro de este), se caracterizaron con el Índice de Calidad Biológica del Suelo (Biological Quality Soil), que evalúa la salud del suelo basándose en la presencia de microartrópodos y sus características morfológicas. Se encontró que las plantaciones de encina trufera presentan una mayor diversidad de Órdenes, siendo los más representativos de la muestra, los escarabajos, hormigas, colémbolos, caracoles, ácaros y arañas. En las plantaciones de encina trufera se han encontrado otros organismos claves como escolopendras, colémbolos y escarabajos tijeretas que no se encontraron presentes en los eriales. Los organismos que aparecen en las parcelas truferas, pero están ausentes en los eriales, junto con las especies que se encuentran en ambos tipos de sitios, pueden considerarse un indicio de maduración del ecosistema. La diversidad en ambos sistemas se comportó similar tanto en primavera como en otoño, siendo notable una disminución de la fauna observada en otoño, con un 25% menos en las parcelas en producción y casi un 20% menos en los eriales.

Con la metodología desarrollada por Fundación Global Nature de cálculo de la biodiversidad en sistemas agrarios para el caso de los invertebrados sobre el suelo, que incluye análisis de ADN, se obtuvieron datos que indican que la diversidad de Órdenes de invertebrados es similar en ambos sistemas (11 Órdenes de media para ambos sistemas). No obstante, resulta interesante conocer que la diferencia es de 40% menos en parcelas en producción con cubiertas vegetales, algo que contrasta con sistemas de barbechos blancos colindante con sistemas naturales esteparios, en donde con análisis de ADN se han encontrado un máximo de 5 Órdenes de invertebrados (datos tomados en El Hito, Cuenca, mismo período de muestreo), es decir, una diferencia de 50% más en parcelas con cubiertas vegetales.

Indicadores biológicos en las parecelas estudiadas

El análisis ha permitido identificar a las Familias que conforman esos Órdenes y con ello, se ha determinado los grupos funcionales a los que pertenecen los invertebrados muestreados permitiendo inferir la dinámica de estos indicadores biológicos en las parcelas estudiadas; así, se ha encontrado que las parcelas seminaturales (eriales) tienen una estructura de su trama trófica más parecida a la de un bosque natural. En primavera, la presencia media de invertebrados detritívoros en parcelas en producción es mayor que de las parcelas en erial mientras que la presencia media de depredadores / parásitos es mayor en los eriales; en otoño se invierte la diferencia para los dos grupos (Tabla 1). La presencia de una cubierta vegetal, temporal, en las parcelas en producción enriquece la diversidad de las parcelas comparándola con sistemas más o menos estables como lo pueden ser los eriales o un bosque natural. El cambio en la composición de primavera a otoño se explica precisamente por la reducción del material vegetal disponible como alimento y refugio para detritívoros y polinizadores (los cuales desaparecen en otoño). Esta caracterización apunta a destacar la importancia de las plantaciones truferas como superficies diversificadoras del paisaje agrícola/forestal con impacto positivo en la capacidad de diferentes grupos de invertebrados capaces de moverse entre ambos sistemas.

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Plantación trufera en la Serranía de Cuenca. Fotografía de Eduardo Palencia
Plantación trufera en la Serranía de Cuenca. Fotografía de Eduardo Palencia
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Los análisis del índice de calidad biológica del suelo muestran que las plantaciones de encina trufera presentan una mayor diversidad. Fotografía de Eduardo Palencia
Los análisis del índice de calidad biológica del suelo muestran que las plantaciones de encina trufera presentan una mayor diversidad. Fotografía de Eduardo Palencia
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Datos porcentuales de los principales grupos funcionales encontrados en las muestras de invertebrados de las diferentes parcelas estudiadas (Det: Detritívoros; Pol: Polinizadores, Dep/Par: Depredadores / Parasitoides; Otr Grp: Otros Grupos Generalistas o potenciales plagas). Elaboración propia.

El análisis de la flora y debido a la homogeneidad florística aparente, en cuanto a cubierta vegetal, en las parcelas en producción, se tomaron muestras como si de una sola unidad se tratara, de igual forma se hizo en el erial 1. Por el contrario, la estructura florística en el erial 2 era más diversa y se realizaron muestreos en tres transectos distintos. Las muestras se identificaron al menos hasta Familias y se clasificaron por su valor de Interés según los valores de Ellenberg relacionados con la biodiversidad en el caso de la flora (Tyler et al., 2021)2. Esta situación se observó tanto en primavera como en otoño. Destaca que, de primavera a otoño, las encinas desarrollaron más porte que en promedio aumentó la cobertura aparente sobre el suelo (Figura 2).

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Datos de Riqueza (R) y número de especies con Estado de Conservación relevante (En: En Peligro; VU: Vulnerable; NT: Casi amenazado). Elaboración propia.

Los resultados obtenidos apuntan entonces que, en función al valor de interés, los elementos florísticos son más diversos en parcelas en producción y esto se debe a la presencia de la cubierta vegetal en los sistemas truferos, destacando además especies con una alta valoración (4 puntos) porque se incluyen las encinas. A pesar de que los sistemas eriales poseen presencia de elementos florísticos con baja puntuación debido a la presencia de zonas con suelos desnudos (con o sin presencia de musgos o costras biológicas), se aprecia una mayor estabilidad del sistema en donde predominan (sobre el 50% en ambas parcelas) plantas herbáceas anuales/bianuales características de baja perturbación del suelo (Figura 2).

En el caso de las aves se determinó la Riqueza (número diferentes de especies de aves en cada parcela) a través de la metodología Sacre, realizando escuchas además en 3 meses distintos (mayo, junio y septiembre). También se utilizaron dispositivos de escuchas (PUC BirdWeather), que mediante grabación identifican especies. Desafortunadamente estos instrumentos dieron fallos en las parcelas truferas y se descartó utilizar sus resultados para este artículo. El Interés (valor del estatus de conservación de las mismas) presenta diferencias de más de un 25%, tanto en primavera como en otoño, siendo mayor la presencia de especies de alto interés de conservación en las parcelas truferas que en los eriales o incluso en el propio bosque de referencia (Tabla 2). En otoño se percibe una menor Riqueza de aves y eso repercute en que son escasas también las de mayor interés. La Riqueza de especies ha sido más alta en las parcelas en producción y en el Bosque respecto a las de erial (40% menos en el erial en primavera y 20% menos en otoño), lo que de nuevo resalta la importancia de las plantaciones truferas como superficies diversificadoras del paisaje agroforestal con impacto positivo en la capacidad de diferentes especies de aves para moverse por el entorno.

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Distribución de especies por valor de interés según valores de Ellenberg. Los elementos del suelo con valoración 1 corresponde a gramíneas, la valoración 2 corresponde a plantas ruderales (las llamadas malas hierbas), la valoración 3 corresponde a todas las leguminosas, herbáceas perennes y arbustos bajos, la valoración 4 corresponde a arbustos de alto porte y arboles como las encinas. Elaboración propia.
Figura 2. Distribución de especies por valor de interés según valores de Ellenberg. Los elementos del suelo con valoración 1 corresponde a gramíneas, la valoración 2 corresponde a plantas ruderales (las llamadas malas hierbas), la valoración 3 corresponde a todas las leguminosas, herbáceas perennes y arbustos bajos, la valoración 4 corresponde a arbustos de alto porte y arboles como las encinas. Elaboración propia.
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recolección de trufas con ayuda de los perros
Asociación Productores de Trufa Celtibérica

En la parte menos científica y más social se mantuvieron diferentes reuniones de trabajo de las que obtuvimos la clara idea de que era necesario poner en valor no sólo la calidad del producto que la comarca si no desarrollar e implementar un tejido asociativo que les diese fuerza en el mercado. Fue entonces cuando nació la Asociación Productores de Trufa Celtibérica.

Se trata de una apuesta por la unión de agentes interesados en poner en valor la trufa como alternativa a la generación de economía en la comarca, convertirla en el referente y que permita no sólo mantener la gestión de los montes sino también el arraigo de las familias ofreciendo la oportunidad de vivir de los pueblos, por los pueblos y en los pueblos.

Así, según los primeros análisis y valoraciones que hemos realizado, todo apunta a que la actividad trufera, siguiendo esquemas de agricultura sostenible, beneficia a la biodiversidad. Lo que además de ser una buena noticia, propicia que se pueda pensar en impulsar campañas de comercialización diferenciada asociando trufa a la biodiversidad del entorno.

Trabajar con el paisanaje en la construcción del paisaje y apoyarles en que cultivar encinas micorrizadas es cultivar naturaleza y poner los números sobre la mesa son los dos mejores resultados que con el ambicioso objetivo de partida arrancamos gracias al proyecto RECONECTA.

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asociación productores trufa Celtibérica

RECONECTA cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea - NextGenerationEU.

Referencias

(1) Fundación Global Nature. S/A. Calculation of Biodiversity Gains in Agrarian Ladscapes. 48 pp.

(2) Tyler, T., Herbertsson, L., Olofsson, J., Olsson, P. A. (2021). Ecological indicator and traits values for Swedish vascular plants. Ecological indicatos, 120 (2021), 106923. https://doi.org/10.1016/j. ecolind.2020.106923

Revista de medio ambiente número 41
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