Premios a trabajos fin de grado y fin de máster
Por cuarto año consecutivo, y gracias a la colaboración entre la Consejería de Desarrollo Sostenible y la Universidad de Castilla-La Mancha, se convocaron los Premios a Trabajos Fin de Grado y Trabajos Fin de Máster del Aula de Educación Ambiental de la Universidad de Castilla-La Mancha, este año correspondientes al curso 2024-2025. Estos reconocimientos se enmarcan en el objetivo 4 de la “Estrategia de Educación Ambiental de Castilla-La Mancha. Horizonte 2030”, y en concreto en la línea estratégica 10 “Capacitación de la población joven a través de la acción y la experimentación”.
La finalidad de esta convocatoria es premiar Trabajos Fin de Grado y Trabajos Fin de Máster desarrollados y defendidos durante el curso, que incluyan una perspectiva de educación ambiental en los ámbitos de cambio climático, consumo responsable, biodiversidad y/o riesgos naturales, o en cualquier otra temática relacionada con problemas ambientales y que contribuyan a la concienciación y sensibilización de la población en la temática desarrollada a través de acciones de divulgación, formación y/o investigación.
A la convocatoria concurrieron un total de 31 trabajos, 17 para Trabajos Fin de Grado, y 14 Trabajos Fin de Máster, desde ámbitos universitarios tan diferentes como Ciencias Ambientales, Biotecnología, Derecho, Economía, Ingeniería Forestal, Ingeniería Química, Ciencias del Deporte, Magisterio, Ingeniería mecánica, Ingeniería minera y energética, o ingeniería electrónica.
Tras ser examinados los trabajos presentados por una comisión de valoración formada por representantes de la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Consejería de Desarrollo Sostenible, se seleccionaron para ser premiados dos Trabajos Fin de Grado y otros dos Fin de Máster. A continuación se ofrece un resumen de los trabajos premiados.
Los docentes como agentes transformadores de la sociedad
El primer premio para Trabajos Fin de Máster correspondió a Lucía de María Agudo Lucas, del Departamento de Pedagogía, por el trabajo titulado “Participación ciudadana de docentes en formación en la resolución de problemas ambientales”. El trabajo aborda el papel de los docentes, como agentes transformadores de la sociedad, en la formación de niños, niñas y jóvenes competentes para participar de forma activa y efectiva en la resolución de los problemas de su entorno. Y, más en concreto, busca identificar percepciones y actitudes de los futuros maestros y profesores sobre la participación en la resolución de problemas ambientales, y los conocimientos que tienen sobre cómo llevarla a cabo.
El estudio parte de un cuestionario que se realizó a 506 estudiantes universitarios, el 51 % de los cuales cursaba el Grado de Maestro/a en Educación Infantil, el 39 % en Primaria, el 7 % el Doble Grado, y el 2 % el Máster en Investigación e Innovación Educativa, distribuidos mayoritariamente entre los campus de Ciudad Real, Toledo, y Albacete. El cuestionario incluía preguntas tanto abiertas como formuladas con cinco posibles respuestas, y se centraba en factores que influyen en la participación ciudadana, especialmente en la influencia de terceros, incluyendo ítems sobre percepción del conocimiento y acceso a la información, eficacia percibida y confianza en instituciones, y el papel de la ciudadanía y la educación en la resolución de problemas ambientales.
Los resultados del trabajo muestran que los participantes poseen una elevada conciencia sobre la importancia de los problemas ambientales globales, como la contaminación en general, y del aire en particular, y la falta de reciclaje, si bien no son capaces de identificar aquellos problemas concretos de su entorno cercano, como pueden ser los derivados de la contaminación de las masas superficiales y subterráneas de agua y de la gestión de ésta, la fragmentación del territorio, las inundaciones derivadas de una mala planificación, además del cambio climático, o incluso de algunas prácticas agropecuarias con consecuencias sobre la calidad del suelo. Esto muestra una desconexión con lo local que puede estar vinculada a una falta de percepción e implicación en las problemáticas próximas.
En cuanto al uso de herramientas digitales, la mayoría de los participantes en el estudio no saben concretar cómo podrían emplearlas en la promoción de la participación para la resolución de problemas ambientales, lo que revela una carencia formativa en este ámbito y pone de manifiesto la necesidad de revisar la formación docente adecuándola a esta nueva realidad digital, integrando unos contenidos actualizados que no ignoren esta forma de contribuir a una mejora del entorno como un escalón más del pensamiento crítico y de la educación para la sostenibilidad. Algo parecido sucede con el manejo de los conceptos de participación y ciencia ciudadanas, que la mayoría de los participantes desconocen, lo que unido a lo anterior pone en evidencia una falta de correspondencia entre la conciencia ambiental que los futuros docentes parecen poseer, y el conocimiento sobre cómo actuar.
Otro de los resultados que el estudio pone de manifiesto es la existencia de diversos obstáculos para la participación, siendo la falta de información sobre cómo implicarse en la resolución de problemas ambientales una de las que perciben en mayor medida.
En conclusión, el estudio revela la necesidad de dotar a los futuros docentes de herramientas que les permitan acceder a la información y hacerles competentes para desarrollar acciones efectivas que permitan mejorar el entorno en el que viven. Además, cuando los problemas se perciben como lejanos o ajenos, la implicación ciudadana tiende a disminuir. Por tanto, se vuelve imprescindible que las asignaturas vinculadas a formación ambiental refuercen su dimensión práctica, conectando el conocimiento teórico con la realidad próxima del alumnado y su problemática ambiental concreta.
Aprender jugando
El segundo premio para Trabajos Fin de Máster recayó en Arturo Parro Rodríguez, de la Facultad de Educación de Ciudad Real, por su trabajo titulado “Educación ambiental en educación primaria mediante Minecraft: una propuesta de innovación”. El trabajo explora la posibilidad de integrar contenidos de educación ambiental en entornos de juego, como la plataforma Minecraft, como una alternativa para lograr una alfabetización ambiental desde edades tempranas.
La propuesta consiste en recrear digitalmente la localidad del alumnado dentro de la plataforma Minecraft y proponer la identificación de problemáticas ambientales existentes en su entorno mediante actividades complementarias. Tras dicho análisis, el alumnado trabajará en el diseño y aplicación de iniciativas sostenibles dentro del juego. Para ello, el alumnado, orientado por el personal docente, recibirá una serie de conocimientos mínimos que deberán ser incluidos dentro de las iniciativas planteadas, como el diseño de medidas para reducir residuos, la integración de medidas de ahorro energético, la creación de zonas verdes empleando las soluciones basadas en la naturaleza, o la promoción de la movilidad sostenible.
El trabajo está pensado para alumnado de sexto de primaria, entendiendo que en ese nivel educativo se comienza a consolidar el pensamiento formal y la capacidad para realizar operaciones lógicas abstractas, lo que les permite analizar conceptos ambientales y trasladarlos a un entorno virtual de juego, favoreciendo así la comprensión conceptual de los contenidos y su aplicación práctica a través del videojuego.
Uno de los puntos fuertes de esta propuesta es que introduce la participación ciudadana como uno de sus pilares. Planteando al alumnado un entorno de juego que reproduce su propio entorno inmediato, con sus problemas ambientales asociados, les invita a proponer soluciones, fomentando de esta forma la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones ambientales. Pese a que se plantea de un modo virtual, la propuesta trata de acercar al alumnado a soluciones reales y efectivas que podrían implementarse en su municipio, lo que permite mantener su interés y atención por la temática ambiental.
Además, la propuesta plantea que estas soluciones estén basadas en la propia naturaleza aportando de esta forma un enfoque integral que combina conservación, desarrollo sostenible y adaptación al cambio climático, ofreciendo beneficios simultáneos para las personas y el medio ambiente.
Enseñando a querer a los murciélagos
El primer premio a Trabajos Fin de Grado se lo llevó Amara Paleo García, de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de Toledo, por una propuesta de Campaña de educación ambiental para la conservación de quirópteros en la comunidad autónoma de Andalucía.
Los quirópteros, vulgarmente conocidos como murciélagos, son un grupo de mamíferos especialmente diverso, con más de 400 especies a nivel mundial, de las que más de treinta están representadas en la Península Ibérica. Son los únicos mamíferos con capacidad de volar, y, desgraciadamente, son unos grandes desconocidos, sobre los que en muchos casos pesa una “mala fama” derivada de bulos y falsas leyendas. Si embargo, son unos animales que ayudan a mantener el equilibrio de los ecosistemas y a reducir el uso de pesticidas químicos, desempeñando un papel importante en el control de plagas de insectos, y contribuyendo a enriquecer el suelo y a distribuir nutrientes.
La delicada situación de varias de las especies de quirópteros presentes en nuestro territorio, y las distintas amenazas que pesan sobre sus poblaciones, hacen necesaria la utilización de la educación ambiental como herramienta esencial para fomentar la conciencia pública sobre la importancia de los murciélagos, disipar mitos y temores infundados, y promover acciones concretas para su protección.
En el caso de Andalucía, que es el territorio en el que centra su actuación la autora del trabajo, se ha constatado la presencia de 23 especies de quirópteros, ocho de ellas catalogadas como vulnerables y dos en peligro de extinción. Las principales amenazas que les afectan están relacionadas con la alteración de sus hábitat, tanto por contaminación derivada del uso de pesticidas, como por la construcción de infraestructuras como parques eólicos o fotovoltaicos, o uso turístico en algunos de sus hábitat de reproducción o reposo.
En relación con ello, el objetivo del trabajo era diseñar una campaña de educación ambiental específica para la conservación de quirópteros en la comunidad autónoma de Andalucía, buscando sensibilizar a la población sobre su importancia ecológica y las amenazas que enfrentan. Para su desarrollo se pensó en distintas localizaciones de la provincia de Málaga relacionadas con el hábitat de los murciélagos.
Como primeros destinatarios de la campaña se seleccionó a los agricultores, quienes a menudo experimentan de primera mano los problemas derivados de las plagas en sus cultivos, donde los murciélagos pueden desempeñar un papel crucial como controladores naturales. En segundo lugar, un público prioritario son los habitantes de los municipios rurales situados en las proximidades del hábitat natural de los murciélagos, ya que su conocimiento del entorno y su colaboración son de vital importancia para garantizar la protección efectiva de estas especies. Y finalmente los grupos de turistas de hoteles o campings interesados en las soluciones naturales contra plagas principalmente de mosquitos.
Las actividades se desarrollaron en horario de tarde, bajo el formato de “Bat night” (noche de murciélagos), un formato flexible que podía incluir distintos elementos, como una ponencia divulgativa, una experiencia de realidad virtual que reproduce el interior de una cueva sin necesidad de entrar en ella, juegos, o un taller de identificación de ecolocalización. La distribución de actividades a lo largo del año se distribuyó en eventos dirigidos a estudiantes, agricultores y habitantes de zonas rurales entre octubre y mayo, y a grupos de turistas entre junio y septiembre. En cuanto a la localización, se utilizaron distintas ubicaciones, que incluyeron centros de educación infantil y primaria, o aulas de naturaleza.
Como resultado del programa cabe reseñar que se ha conseguido transformar percepciones arraigadas y a menudo negativas, logrando que los participantes valoren intrínsecamente a los murciélagos y tomen plena conciencia de su destacada presencia y diversidad. La incorporación de Realidad Virtual, ha permitido a los participantes explorar un ecosistema cavernícola sin generar impacto alguno, enriqueciendo significativamente la propuesta educativa. La planificación de los eventos bajo el formato de “Bat-Night” y la versatilidad de los emplazamientos ha garantizado un amplio alcance y una mayor accesibilidad para los destinatarios.
Por su canto los conoceréis
El segundo premio a Trabajos Fin de Grado le correspondió a Sofía Bernad Carlos, de la Facultad de Educación de Albacete, por un trabajo titulado “Donde cantan los pájaros: una propuesta inclusiva para el aprendizaje de las aves en primaria”.
El objetivo del trabajo es reforzar la presencia del conocimiento de la fauna del entorno inmediato a los centros docentes de educación primaria, en los que demasiado a menudo se priorizan contenidos generales y alejados de la realidad cotidiana del niño. Más en concreto, el trabajo se centra en conocer las aves del entorno con el fin de fomentar el respeto por la naturaleza, la curiosidad y actitudes positivas hacia la ciencia, y en alcanzar las competencias clave pertenecientes al primer ciclo de Educación primaria.
La propuesta del estudio se iniciaba con la realización de un test para verificar los conocimientos previos del alumnado, en el que se planteaba la identificación de distintas especies de aves habituales en el entorno cercano del centro. En una siguiente fase se planteaba una actividad de identificación auditiva y visual de algunas aves comunes de su entorno, combinando la escucha y el reconocimiento visual. Además, se aprovechaba para transmitir al alumnado algunas de las características de estas aves, el lugar donde vivían, o los materiales de sus nidos.
En una segunda fase se afianzaban los conocimientos adquiridos en la primera mediante pruebas de discriminación visual y auditiva, que fomentaban la reflexión compartida, combinando trabajo tanto individual como grupal. Se realizaban escuchas de cantos, sin apoyo visual, y visionado de imágenes sin escuchar los cantos, se llevaron a cabo comparaciones de siluetas resaltando detalles como el pico o la cola para diferenciar unas especies de otras, y se realizaron juegos que incluían la imitación de cantos por parte del alumnado.
Después de esta segunda fase se volvieron a distribuir de nuevo las fichas de evaluación iniciales para comprobar en qué medida las actividades realizadas habían contribuido a mejorar el conocimiento de las aves por parte del alumnado, y se analizaron los resultados.
Una de las cosas que ha puesto de manifiesto el estudio es el bajo nivel inicial de conocimiento del alumnado sobre las aves de su entorno, de forma que la media de participantes no era capaz de identificar más de tres aves por su canto y aspecto. Los alumnos y alumnas que participaron en las actividades mejoraron su conocimiento sobre las aves de una forma muy sensible y notoria, y podían reconocer hasta trece aves de un máximo de catorce, mientras que los que no participaron se mantuvieron en valores muy similares a los previos a la experiencia. Además, la mayoría de los alumnos manifestaban que después de participar en el proyecto prestaban más atención a los cantos y a la presencia de aves en su entorno, algo que relacionaban con sensaciones positivas como alegría, calma, o agrado visual. Y algo muy importante: esta mejora también fue evidente en el alumnado con necesidades educativas especiales que participó en la experiencia, lo que la convierte en una iniciativa adecuada para atender a la diversidad del aula, favoreciendo aprendizajes significativos en contextos heterogéneos.
Reconocer las iniciativas de interés
En resumen, la concesión de estos premios supone dar visibilidad a las iniciativas que desde la comunidad universitaria de nuestra región surgen en el ámbito de la educación ambiental. Además de su calidad desde el punto de vista académico, se trata de proyectos fácilmente aplicables, exportables, y escalables, lo que los convierte en herramientas de la mayor utilidad en la mejora de la educación ambiental tanto en el entorno universitario como fuera de él.
