Una ruta interpretada por las inmediaciones de las lagunas bajas al anochecer puede ser una experiencia única y emocionante. A través de las indicaciones del monitor, los/as caminantes irán descubriendo cómo cambia el entorno a medida que la luz del día disminuye y la naturaleza comienza a prepararse para la noche. La ruta comenzará antes del crepúsculo, permitiendo que las participantes vean el paisaje con una luz diferente mientras se acostumbran a la oscuridad que está por venir. A lo largo del camino, observaremos cómo la fauna silvestre va cambiando con la llegada de la noche, y cómo, mientras las aves dejan de entonar su canto, los murciélagos salen a buscar insectos con los que alimentarse. A medida que la noche se instale, se utilizarán linternas para ir en busca de animales nocturnos como búhos, lechuzas y murciélagos, y, sobre todo, para ampliar la percepción de nuestros sentidos y escucharlos y sentirlos con claridad. Esta experiencia permitirá a las asistentes recordar y vivenciar la importancia de la oscuridad y de la disminución de la actividad humana en el ecosistema.
