Esta ruta periurbana recorre los caminos periféricos y manantiales de Brihuega situados fuera del casco histórico y de áreas de protección natural. Durante un trayecto de 1,9 km se conecta lavaderos centenarios y surgencias de agua, se interpreta cómo la geología caliza permeabiliza el agua de lluvia hasta aflorar en la ladera. A lo largo del camino se observarán canalizaciones históricas, tobas calcáreas, pequeñas piletas de piedra donde prolifera la vegetación acuática y fuentes tradicionales que sostienen microhábitats periurbanos.
No recomendada para menores de 6 años.
