La Laguna de Uña será el escenario de una mañana tranquila de exploración familiar centrada en los humedales y la vida que depende del agua quieta. A diferencia de las rutas fluviales, esta actividad se enfoca en observar cómo funciona una laguna: sus orillas, su vegetación, las aves acuáticas, los refugios de fauna y el equilibrio entre el agua, las plantas y los animales.
Las familias asumirán el papel de guardianes de la laguna, realizando pequeñas misiones de observación: buscar señales de vida, escuchar aves, diferenciar plantas de ribera y reconocer por qué los humedales son espacios clave para la biodiversidad. Será una salida pausada, muy accesible y pensada para aprender mirando con calma.
