La Hoz del Río Huécar será la actividad final del programa y permitirá interpretar uno de los paisajes más característicos de Cuenca: un cañón fluvial donde se unen geología, biodiversidad, historia y presencia humana. A diferencia de las Torcas de
Palancares, donde el paisaje se hunde en depresiones circulares, aquí el protagonista es un valle encajado modelado por el río y por el paso del tiempo.
Durante el recorrido, las familias observarán paredes rocosas, vegetación adaptada al medio, aves vinculadas a cortados y la relación entre la ciudad de Cuenca, el río y el paisaje de hoces. La actividad tendrá un enfoque de cierre, invitando a comparar lo aprendido en las salidas anteriores: agua, vegetación, fauna, geología y formas de habitar el territorio.
